El apartamento presenta un estilo clásico contemporáneo. El interior combina elementos arquitectónicos clásicos con expresivos toques modernos. Un fondo luminoso con cornisas y molduras crea una estructura serena, con elementos gráficos de mobiliario y arte.
En la zona común, un sofá en contraste y una lámpara de araña escultural definen el carácter del espacio, manteniendo un equilibrio entre estética y funcionalidad.
El dormitorio presenta una paleta de colores suaves y neutros, con énfasis en la textura y una iluminación íntima, creando una sensación de confort y privacidad.
El baño luce tonos cálidos y naturales con expresivas texturas de azulejos e iluminación empotrada que realza la profundidad de los materiales.
El interior refleja la filosofía del estudio: arquitectura cuidada, estética sobria y atención al detalle.